Colombia entrará en la última etapa de la reducción de la jornada laboral con la aplicación de un nuevo tope de 42 horas por semana a partir del miércoles 15 de julio de 2026, según oficializó el Gobierno Nacional.
La medida completa la implementación de la Ley 2101 de 2021, norma que estableció una disminución gradual del tiempo de trabajo sin afectar salarios, prestaciones ni derechos adquiridos. Hasta ahora, la jornada máxima vigente es de 44 horas semanales, esquema que comenzó a regir en julio de 2025 como parte de la fase previa del ajuste.
La fase final de la Ley 2101
De acuerdo con el contenido oficial citado en la información, la Ley 2101 de 2021 ordenó pasar de 48 horas semanales a 42 en un plazo de cuatro años. El proceso arrancó en 2023 y concluirá con la entrada en vigor del nuevo límite en julio de 2026.
Con este cambio, las empresas del país deberán reorganizar horarios y turnos para ajustarse al máximo legal desde la fecha establecida. La disposición aplica sin distinción de tamaño o sector.
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Qué cambia para trabajadores y empresas
El Gobierno reiteró que la reducción no implicará recorte en los ingresos ni en los beneficios laborales. En ese sentido, los empleados conservarán sus condiciones económicas mientras trabajan menos horas a la semana.
Según explicó el Ministerio del Trabajo, esta decisión busca equilibrar la vida laboral y personal, fortalecer la productividad empresarial y mejorar el bienestar físico y mental de los empleados.
La normativa también precisa que la hora de almuerzo no se contabiliza como parte de la jornada efectiva de trabajo, mientras que el Ministerio del Trabajo será la entidad encargada de vigilar el cumplimiento e imponer sanciones a las empresas que no respeten la reducción horaria.
Beneficios y retos señalados en la implementación
Entre los efectos positivos mencionados en la información están la mejora en la calidad de vida de los trabajadores, el aumento en la productividad y la posibilidad de dedicar más tiempo al descanso o a la familia.
El texto también señala que expertos sostienen que los países con jornadas más cortas suelen tener menores niveles de estrés y ausentismo laboral.
Al mismo tiempo, los gremios empresariales advierten desafíos logísticos para reorganizar turnos, especialmente en actividades como comercio, manufactura y servicios, donde podría ser necesario contratar más personal o aplicar nuevos modelos de trabajo.
Pese a ello, el Gobierno sostiene que la medida está orientada a consolidar una relación laboral más equilibrada, moderna y sostenible, en línea con tendencias internacionales.

